Una colaboración transmancha, audaz e inspiradora
Longchamp y Gloverall unen por primera vez sus universos creativos y reinterpretan dos piezas icónicas de sus colecciones: el bolso Le Roseau y la trenca. Una colaboración que celebra el estilo parisino y el toque londinense.
La autenticidad del savoir-faire
Desde 1951, Gloverall viste a todos los amantes de las trencas. Los botones tradicionales de esta prenda emblemática del estilo británico inspiraron, en 1993, la creación del cierre característico del bolso Le Roseau, que se ha convertido en un icono de la Maison Longchamp.

